Piensa que puedes volver cuando quieras. Y date un poco más de tiempo para acostumbrarte. Si no funciona, si no te hace feliz, es que no es para ti. No hay mucho más.
Yo me fui de mi casa con 20, a un piso de estudiantes, y ya no volví del todo nunca. Con pareja no viví hasta los 30, y también estaba acomodado. Fue muy duro cuando me cansé de arrastrarlo a hacer cosas. Y después de mil años seguimos con eso a veces.
Si ves que le cuesta pero tiene intención de hacer las cosas, si le quieres dar la oportunidad, establece unos límites muy claros. Nomconsientas todo al,principio porque te quemaras. No tienes que enseñar ni educar a nadie.
El tiene que ser responsable absoluto de su persona y su mierda, y a partes iguales de las cosas comunes.
A lo mejor puedes pasar un par de días a la semana en casa de tu madre, y el resto con tu pareja, para ir poco a poco y no sentirte atrapada.
Un gran abrazo.