Puedes prestárselo solo si te da igual perder el dinero. Osea, que realmente estés dispuesta a regalárselo en caso de que no le haya bien devolvertelo.
Tu amiga no debería pedirte el dinero, y en este caso no te lo ha pedido. ¿Por qué te sientes mal de no ofrecérselo? ¿Qué te hace pensar que tu deber como amiga es darle ese dinero?¿Por qué te sientes mal por las cosas que tienes y ella no ha podido tener?
Como amiga puedes acompañarla a las citas, escucharla, apoyarla sin juicios, y ayudarle en su posible embarazo y crianza pero no es tu obligación financiarle ningún sueño o proyecto personal.
Ten en cuenta que la fiv puede no salir bien a la primera. Y que tener un bebé en sí lleva más gastos aparejados. Si le dejas el dinero le puede ser difícil devolvertelo aunque tenga buena intención y compromiso de hacerlo. Entonces te sentirás mal al pedírselo de vuelta, o te hartaras de esperar y al final acabarás como la mala. Sin amiga y sin dinero.