Me recuerda mucho a una cosa que me pasó con la madre de una amiga.
Era el cumple de mi amiga y por entonces estaban de moda unas tarjetas de felicitación de niños disfrazados de cosa. Mo otra a miga y yo elegimos una de un bebé que estaba disfrazado de demonio y tenía una frase moderna (teníamos 19/20 años) y cuando su madre la vio casi nos echa de la casa a ella y a nosotras.
Hablamos de una señora que pasó de «echar las cartas» a leer la biblia y a ir a la iglesia evangelista 2 o 4 veces por semana.
Si hay personas que se toman esas cosas muy en serio. No tiene razón para decirte lo que tienes y no tienes que hacer tú con tu hija.
Entiendo tu cabreo, pero por desgracia cada vez hay más gente así. Parece que cuanto más avanza la ciencia mas lo hace también la intolerancia.
Mucho ánimo y paciencia