Comparto la opinión de Mar, soy maestra y este curso estoy en una clase con muchos niños sobre regalados, con patinetes eléctricos, zapatillas caras, ropa de marca, móviles de última generación que van a conciertos y parques de atracciones… Pero completamente desatendidos a nivel emocional y pedagógico, hay que diferenciar claramente entre lo que tu hijo quiere y sus caprichos y lo que realmente necesita, atención, amor, cariño, tiempo de calidad, respeto, estructura y normas que velen por su bienestar a largo plazo.
En serio, olvídate de la necesidad de nada que no sea eso, no necesitan viajes caros para ser felices de verdad, necesitan padres que no les importe ser firmes y construir su futuro, ojo, que la firmeza no pasa por ser autoritario, gritar, pegar o castigar, sino decir que no cuando es necesario por su bienestar y no decir que sí simplemente para evitar una rabieta.
Un abrazo