Si la baja libido pudo haber empezado por otro motivo, ahora tu cuerpo te está diciendo claramente que no hay nada tierno ni erótico en alguien que está amargado y te trata como un trapo. Es la reacción más lógica al entorno asfixiante que es tu relación, ¿cómo vas a estar relajada y cariñosa con alguien que te grita y te echa de casa? Desde dentro cuesta verlo, pero la relación se la ha cargado tu pareja porque no te respeta. Por mucho que quieras sexo, si tu pareja no quiere te aguantas e intentas que se sienta más cómoda contigo. Nadie tiene derecho a chantajearte con ataques de rabia, pataletas y amenazas. No le debes sexo a nadie y menos a un señor egoísta. No eres ni un saco de boxeo ni un objeto sexual.
Tu cuerpo te dice que salgas de esa relación, sólo falta que tu cabeza dé el paso.