Quizá parezco un poco obsesiva con el dinero porque en estos momentos voy muy justa y para mi ha sido un esfuerzo pagar el viaje, y ella lo sabe, por eso me parece rastrero hacerme eso por 30 euros.
Estoy de acuerdo en que por 30 euros no merece la pena pelear, pero también es que ella ha llegado muy lejos en su mentira. No es solo el haberme engañado con el dinero, es todo lo que vino después (factura que está editada, montarme un pollo, etc). Y a mi, sinceramente, pues se me ha roto algo en esta amistad y me parece que no voy a poder confiar en ella, pero tengo claro que seguiré adelante con el plan e intentaré disfrutarlo.