Son niños, no perros. No los dejas en casa y los ves a la vuelta. Las bodas son un coñazo y los únicos que las disfrutan de verdad son los niños, eso ya para empezar. El resto va obligado y quejándose de lo caro que le sale. Por no hablar de lo surrealista que es lo de pagar el cubierto y demás. Voy a hacer un cumpleaños y voy a decir ah pero sin parejas y el regalo más vale que cubra el coste de mi fiesta. Y pelirrojos no quiero que no me gustan. Y andaluces no que no me gusta el acento. Y a ver si hay narices de quejarse