Vivo en el extranjero si, vivimos los dos en el extranjero. Soy médico pero trabajo en investigación en el norte de Europa, y mi pareja es software engineer, trabaja en una multinacional. Y de hecho si hemos podido salir al extranjero ha sido también porque su posición nos permitía sobrevivir a los dos mientras yo empezaba a trabajar, ya que pudo pedir traslado de sede y seguir con su empresa (empecé a trabajar al primer mes de llegar, pero sin saber que teníamos su base económica y que íbamos a estar bien… seguramente no habría dado el salto de salir de España). Quiero decir, yo le debo mucho a el fuera del plano económico, y como me habéis dicho alguna, si he podido progresar ha sido en gran parte gracias a el y al hecho de que el nunca ha tenido límites conmigo. Ni siquiera para salir de España, la idea fue mía y el me dijo desde el primer momento que me seguiría donde yo decidiese. Es un hombre maravilloso y no lo pongo en duda, fuera del plano económico, en casa también y como persona es todo lo que podría desear.
Pero quizá me molesta el mal uso que hace de su dinero y lo poco que valora el esfuerzo. El come a mediodía en casa por ejemplo pero ahora siempre come de restaurante, nunca se hace nada en casa. Porque claro, ahora tenemos una situación económica por la que puede hacer eso. Pero antes cuando teníamos menos en cambio si se cocinaba todos los días.
O cuando salimos de viaje, antes no le importaba ir a hoteles normales o baratos, ahora quiere hoteles «más de lujo». Por no hablar de la ropa, ya tenía el «vicio» de las marcas desde que lo conocí, pero ahora parece un imprescindible. Y el esfuerzo, siempre me decía que el esperaría a que yo estuviese bien de dinero así podía dejar de trabajar que sabía que con mis estudios podría, ha sido una broma constante durante toda nuestra relación, pero es que la empresa le ha ofrecido mil veces cursos y cosas para promoción interna, el nunca ha querido, ya estaba bien así y como sabía que yo tarde o temprano también estaría bien, pues no tenía necesidad de esforzarse más. Quizá lo que no veo justo es esto, el esfuerzo, porque ya no somos dos jovencitos tampoco.
También tiene razón la compañera que dice que el me ha mejorado la vida, ahora es mi deber mejorarle la suya. Gracias por los consejos, necesitaba poner en voz alta mis pensamientos.