Cariño, no tienes un compañero, tienes un parásito. Cuando siente que le vas a echar de tu vida te cuenta lo que sea para anestesiarte y no quedarse sin su sustento.
No va a cambiar nunca, no contigo. Aunque prometa, aunque aparente unos días. Ha tenido cinco años y no ha hecho ni el huevo.
¿No crees que si le importaras un poco hubiera hecho algo por verte más feliz?
Tienes que perder la poca esperanza que te queda, la dependencia que te une a él y salir de ahí.
Deja ese pueblo, búscate algo de alquiler cerca de tu familia y trabajo, empieza de nuevo y sentirás un alivio enorme. Tanto que la pena te durara dos dias, ya verás. Ganarás en salud y calidad de vida.
El que se vuelva con sus padres y se apañe. Es con lo que te amenaza siempre, pues no le parecerá mal.
Miralo como lo que es, un parásito que se alimenta de tu trabajo, del de tus padres, de tu energía… que no te aporta nada, no colabora, no te acompaña, no está para ti.
No eres su cuidadora, ni su madre. Y tampoco eres su pareja.
Sal de ahí ya bonita. No te mereces esto.
Un abrazo.