La verdad duele: esa mujer ya no es amiga tuya.
Si además ya lo has hablado con ella y no cambia la situación, aún más claro. Ahí me pasó exactamente lo mismo, también traté el tema y no sirvió de nada. Probé a dejar de contactarla y se acordó de mí meses después, cuando antes nos veíamos casi todas las semanas.
Mi consejo tras esa experiencia: nunca más la contactes y si ella da señales de vida, dale el mismo trato que ella te ha brindado a ti. Y mientras tanto, haz tu duelo por esa amistad perdida.
Dedica tus energías y corazón a gente que se lo merezca y que sea recíproco.