Yo estuve en esa situación y fui a la cena.
La mayoría tenía una vida de mierda y se pasaron la cena metiéndose coca a cada rato.
Fue como un viaje al pasado. No habían evolucionado nada. Y sí, llámame inmadura, pero me sentí bien.
Eso sí, fui con dos buenas amigas con las que no he perdido el contacto y a las que también les hacían bullying. Si hubiese tenido que ir sola, seguramente no hubiera ido.