Es que una cosa es ser honesta y otra un sincericidio. Según nos cuentas le dijiste a tu amiga:
– que era una pasota en cuanto a la educación de su hijo
– que no sabe o no quiere educar a su hijo
– que su hijo es un maleducado y ella es mala madre (al contrario que tus padres que fueron buenos padres y tú eres educada)
Por muy empática y dulce que pienses que has sido lo que le has dicho dicho queda. A lo mejor retomais amistad en un futuro, puede que le haga reflexionar y se vuelva menos flexible con el niño, o a lo mejor lo que le has dicho le ha herido tanto que no retomais amistad nunca.
Sólo el futuro dirá. En cualquier caso tomaste una decisión y fuiste honesta contigo misma y con ella, con todas las consecuencias.