Sí papá estado fuese un poquito más fuerte, tal vez habría veterinarias públicas de bajo coste o gratis. Pero la gente que usa la expresión «papá estado» suele preferir el capitalismo salvaje y las colusiones. La salud no debería ser un negocio, ni siquiera la animal, que en ocasiones puede converterse en un problema de salud pública. Pocas multas ponen.