Lo de «no saber cocinar» y «ser un adulto funcional»… Ojo a eso también. Como ya se ha dicho, el problema es que tu novio es un machista de mierda y el estándar de ser «adult@ funcional» de la sociedad se aplica desigualmente a hombres y mujeres.
A un tío que se fríe un huevo y va al supermercado a comprarse SUS COSAS de vez en cuando le hacen la ola. A una mujer que no sea un libro de recetas andante le dicen que no es «adulta funcional». Tócate los cojones.
Yo no he usado en mi vida una olla exprés y paso de la thermomix y con una sartén, un cazo, la batidora y el microondas voy que me mato. Porque para comer bien y estar saludable no hace falta hacer platos elaborados. Es tener claro que fruta, verduras, legumbres, cereales de grano entero y frutos secos deben ser la base de la alimentación y, salvo para las legumbres y algunas verduras (yo tiro mucho de ensaladas), ni hace falta cocinar.
Yo, de hecho, soy la reina de hacerte unas lentejas riquísimas y saludables en 5 minutos (previamente he puesto a remojo unas lentejas que luego cuezo en agua con un diente de ajo y laurel y me duran una semana en el frigo) y voy cogiendo lentejas y las guiso con el sofrito (tomate triturado de lata y otras hortalizas y especias) y un huevo escalfado sobre la marcha. Como digo, cinco minutos y una sartén o cazo. Pero, vamos, esto te lo digo para ti. A mí no me viene el Manolo de turno que se va a comer a casa de su mami a echarme en cara mis habilidades con la cocina, esté yo en paro o no.
Porque, amiga, ahora es la cocina pero otro día buscará otro motivo para hacerte de menos. Manda a ese individuo a la mierda cuanto antes.