Cómo te entiendo, amiga. No te sientas mal porque, en algún momento, llegaste a creerte que tu maltratador volvería ser el tío encantador del que te llegaste a enamorar. Has logrado romper esa cadena. Ese es tu triunfo.
Mucho ánimo, céntrate en sanar y en tu niña y poco a poco volverás a tener amigas. Un abrazo.