Javier, con ese humor y simpatía seguro que no tardarás en encontrar a alguien. Como se dice en mi tierra, habelas hailas, así que que no decaiga el ánimo. Gente raruna hay en todos lados, sin importar la gordura ni la altura, pero sí que es verdad (en mi opinión) que la gordura nos impone una barrera extra, o por lo menos en mi caso es así.
¡Un besazo grandote!