¡Hola!
Como te dicen, no has hecho nada malo. Que te vieran liándote no me parece que tenga mayor importancia y en el parking creo que es muy poco probable que nadie anduviese mirando qué hacían dentro de los coches o se parase a husmear (y si lo hicieron, casi imposible estadísticamente que te conociesen).
Entiendo que el arrepentimiento viene por haber perdido el control y hacer cosas que no harías sobria. El problema está ahí, en beber hasta llegar a cambiar tu personalidad. Tú misma dices que eres consciente de que deberías beber menos, pero sería bueno que te pusieses un límite concreto y lo respetases (yo qué sé, una o dos cervezas, lo que sepas que no te afecta) o abandonases el alcohol si ves que no eres capaz de respetar un límite o de beber sin que te afecte (por ahí decís de «aprender a beber», pero no todos respondemos igual al alcohol).
Un abrazo y no te martirices