Y sigo, mi marido cobra el triple que yo, y nunca le ha importado la diferencia de sueldo, y no, no me tiene de criada en casa porque yo cobre menos, cuando ve que hay faena en casa por hacer la efectúa directamente.
Cuando tuvimos que comprar una casa yo estaba preocupada, porque aunque había estado trabajando como pluriempleada para poder aportar lo mismo, él seguía teniendo casi el triple de ahorros que yo, y sin embargo me dijo «lo que cobre es de los dos y la casa figurará a medias para cada uno porque somos un equipo».
Esta confesión personal es para que te hagas la idea de qué tipo de persona eres.