Soy profesora de español como lengua extranjera en una escuela secundaria en India y me encanta.
Obviamente puedo disfrutarlo porque los alumnos asiáticos son inocentes, genuinos, educados y amables. Jamás faltan el respeto ni son disruptivos. Son unos adolescentes encantadores. Tengo claro que jamás trabajaría como profesora en España con el tipo de alumnado y de padres que hay, y lo poco que se respeta la labor docente.
Me gusta la variedad de cosas que pasan en una escuela, no solo las clases sino también los eventos, las asambleas, las celebraciones, las excursiones… Me gusta compartir con mis alumnos, pasarlo bien con ellos y que ellos también disfruten la clase y aprendan. Me gusta escucharlos y acompañarlos en lo que pueda. La mayoría de ellos no están realmente interesados en aprender español (o idiomas en general) pero no me parece lo más importante, después de todo, quizás olviden el español que han aprendido en unos años, igual que yo he olvidado las matemáticas que aprendí. Lo que me parece más importante es que recuerden mi clase como un lugar donde estuvieron cómodos y se sintieron aceptados, y que practiquen ser personas íntegras, empáticas y respetuosas que hagan el mundo un poquito mejor. También me encanta aprender, y siendo profesora aprendo todo el tiempo. Me gustan los idiomas, y me gusta enseñar español y aprender más sobre la lengua y diferentes aspectos de la cultura hispana. He aprendido muchas cosas sobre celebraciones, costumbres, arte, cine, comida… de diferentes países hispanohablantes. También he aprendido sobre el medioambiente y la sostenibilidad, antes de tratar este tema en clase no sabía mucho sobre esto. Y cada año aprendo más porque encuentro nuevos recursos y los alumnos hacen aportaciones interesantes que también retan mi conocimiento y me hacen reflexionar. Me gusta trabajar con los alumnos más mayores, de 15-17 años porque me resulta más interesante conversar y discutir diferentes temas con ellos. Mis alumnos de 12-14 años son más inmaduros y les interesa menos aprender, pero son muy dulces y simpáticos.