Soy educadora de menores en riesgo de exclusión en el ámbito del tiempo libre.
Mi trabajo como tal me encanta, la parte de acción me refiero, las cosas que preparo para hacer con los chavales, el día a día con ellos, ver su evolución… Llevo 12 años y cuando vuelvo de vacaciones, por ejemplo, no me supone un drama.
Pero como decían, hay una parte que no me gusta, es un trabajo que no está bien pagado teniendo en cuenta todo lo que se hace y el alcance que tiene. La burocracia no me gusta. Temas empresa-trabajador a veces me sacan de mis casillas. Tener varios jefes. La parte de administración (horarios, planificación oficial, informes) me cansa también. Y adoro mi trabajo pero me gustaría vivir sin trabajar, la verdad. Adoro más mi tiempo libre que no me sobra…
Pero el términos generales, sí, me gusta mucho mi trabajo.