Amiga, por Dios bendito, ¡date cuenta!
Léete atentamente tú misma atentamente: cada vez pasaba más y más de ti; se acostó contigo y después de eso empezó a pasar de ti del todo, a lo que tú, muy lógicamente, le pides explicaciones y él te escurre el bulto poniéndote de loca que lo vigila (muy típico en hombres). Después de haberte utilizado y ponerte de loca, va y te escribe para pedirte favores y preguntarte cosas como si nada hubiese pasado, y como si eso no fuese suficiente, va y te dice que ya se irá viendo si quiere seguir conociéndote o no mientras siga utilizándote.
Hija mía, manda a ese tipo a la misma M de una vez por im. y caradura. Por lo que más quieras.