Mi madre no es que no se quedase hablando en la puerta del cole, es que directamente muchas veces me llevaba mi tía y ella nos dejaba corriendo porque también trabajaba. Y desde que tuve edad suficiente como el colegio estaba al lado de mi casa iba yo sola, hablando con los compañeros que me encontraba por el camino porque vivían por mi zona. Mi madre es muy introvertida y ella hizo amistad con quien quiso y le apeteció. Hice mi grupo de amigos como todo el mundo, y me invitaban a los cumpleaños de los niños con los que me llevaba bien igual que a los míos. Yo era la primera que no quería ir al cumpleaños de niño random de mi clase número 4 con el que he había intercambiado poco más que saludos.
Al final los que tienen que socializar son los niños, no los padres. Que conoces a otros padres con los que congenias, como nos pasó a nosotros con unos papás del parque, pues estupendo. Pero esta manía que tienen muchos padres de ahora de convertirlo todo en un concurso de popularidad tanto de ellos como de sus hijos me pone enferma. Cuando tu hijo crezca ya irá haciendo sus amiguitos y será él quien quiera ir a sus cumples y que vengan al suyo. Lo que me parece lo normal, vamos. Igual que yo cuando la mía sea mayor haremos los cumples con los amiguitos que ella quiera, independientemente de que conozcamos más o menos a los padres.
Ánimo con las dinámicas absurdas de los colegios y de muchos padres, yo miedo me da porque el año que viene ya me tocan también y me dan una pereza muy loca.