Pues así como lo cuentas, suena a que tu marido tiene más razón que un santo,que lo mejor es aprender a ser familia y si en un momento puntual hay que pedir ayuda, tus parientes podrán echaros una mano. Pero para el pobre marido vivir con toda la familia extensa debe ser agotador. Qué dirías tú si fuera al revés??? Te pasarías el verano con tus suegros y cuñados alrededor opinando sobre la crianza de tu hijo??