Acabar de describir a mi madre, que le parece bien ofrecer a la gente por su aspecto porque jaja es bromi. Y con los años aguantar esas tonterías es más y más incómodo. No le importa llamarme culo gordo en una comida familiar, decirle a mi marido que cómo se siente cuando te brilla más la calva que los mocasines, ponerte motes ridiculos o decirle a mi cuñado que en vez de cejas lleva parapentes. Cuando le afeas eso se pone ñoña y a los 5 minutos vuelve. He dejado de ir a comidas familiares. No tengo por qué aguantar el bullying de nadie por mucho que sea mi madre