Terapia, corazón, terapia.
Hay padre que nunca deberían haber sido padres; que deberían haberse pasado la vida curando sus porquerías internas, pero que, por desgracia, no lo hicieron y se las tiran encima a la siguiente generación para no abrir ellos la caja de Pandora.
Tenlo muy claro: TÚ ERES SUFICIENTE; pero para tus padres seguramente nunca lo seas.
Lo que pasa es que, cuando uno ha nacido en ciertas familias, es lo que ha vivido toda su vida y se lo acaba creyendo. Por eso es necesaria la terapia para empezar a asumir que el problema es de otros y que, por desgracia, nunca vas a tener ese cariño y ese apoyo que te hubiera gustado tener por parte de tus genitores.
Créeme que sé que duele y mucho, porque yo vengo de ese tipo de familia y me ha costado mucho asumirlo, pero, corazón, cuanto antes lo asumas, menos vas a sufrir.
Un abrazo fuerte