Hoy será el viaje, mañana será otra cosa y al final en un tiempo te verás a ti misma sin poder hacer ningún plan que a él pueda molestarle por miedo a sus enfados y a que se vuelva raro. Evitarás hacer ciertos planes con tus amistades para evitar los malos rollos, te habrás vuelto sumisa y necesitarás antes de hacer cualquier cosa su aprobación. Ya no serás libre, ya no podrás hacer lo que quieras, antes de hacerlo necesitarás su validación. E incluso antes de tener su validación tú misma rechazarás hacer cualquier plan que sabes de antemano que puede enfadarle. Si no vas a ese viaje le habrás abierto la puerta para que anule por completo tu voluntad y haga contigo lo que él quiera. Seguramente, él podrá hacer lo que quiera libremente, si le sale cualquier viaje irá, si le sale cualquier plan irá, pero la que no podrá ir serás tú, porque te habrás vuelto complemente dependiente a su aprobación y habrás caído en las garras de un maltratador. Huye lo más lejos posible, así empieza el maltrato.