Déjala, caerá por su propio peso. Pero tu actúa como si no estuviera. Si te tienes que quejar porque estás agotada y no tienes a nadie con quien dejar al niño, pues lo haces igual. A los mentirosos se les pilla enseguida. No lo dudes. Tu no te hagas mala sangre, ni montes ninguna ni digas nada contra ella en el grupo, para que no se pueda volver en tu contra.
Mucha fuerza, sigue luchando por tu hijo, e intenta no hacer (demasiado) caso a quien te ponga piedras en el camino.