Es que si pareces pequeña, lo pareces… con el señor del correo certificado o el portero de discoteca no puedes hacer nada porque están haciendo su trabajo. Con las otras situaciones, pues te va a tocar llevarte aprendidas un par de frases de casa que soltar para hacerles ver que están siendo impertinentes, o informarles de cual es la realidad muy seriamente para que se den cuenta de que están metiendo la pata… en plan «disculpa pero, aunque no lo parezca, tengo 10 años de experiencia que me avalan».