Te recomiendo la convivencia durante un tiempo prudencial antes de casarte, porque divorciarse es un jaleo y te lo puedes evitar si compruebas con tus propios ojos cómo es la repartición REAL de tareas y cuál es el aporte económico. Te lo digo porque a veces una cosa es lo que se habla, y otra es lo que sucede en realidad.
Para mí, la idea de casarse debería considerarse a los dos años de convivencia, mínimo uno porque el primer año es el periodo de adaptación y «luna de miel». Pero bueno, haz lo que quieras. Cada persona tiene sus ritmos y no hay una respuesta correcta o incorrecta. Haz lo que creas que es mejor para ti.