¡Qué especie más fascinante la nuestra!
Mi mente es incapaz de entender como puedes describir a alguien como «manipulador de libro» y en las siguientes líneas nos dejas claro que pierdes las bragas por él sin el más mínimo pudor.
Quiérete un poquito más a ti misma y demuestra fortaleza de espíritu, mujer, que por tíos no será. Hazte un favor y céntrate en las cosas que tú puedes controlar, y deja de montarte películas que no van a suceder. No se va a transformar en un hombre atento y maravilloso.
Siento hablar con esta acritud, pero a veces es como la gente entiende mejor las cosas.