Vengo a actualizar la historia. Ayer conseguimos que hubiese penetración. Yo la verdad es que estaba un poco mosca porque pensaba que sería eyaculador precoz o algo, pero no, no llegó a correrse. Estuvimos horas ahí dándole (con pequeños descansos, claro) y no había manera de que él terminase. Por una parte genial, porque yo tuve nosecuantos orgasmos, pero por otro lado me sentí mal por él, tuvimos que dejarlo de lo cansados que estábamos. Es como si el karma dijera, «no quieres caldo? pues toma dos tazas». Es normal esto? Que probando distintas posturas y cosas distintas no termine? No pensé que los hombres fuesen tan complicados en este tema… Y vuelvo a pensar que a lo mejor es que no le acaba de gustar hacerlo conmigo (puta falta de autoestima) o es que él tiene un problema, y no sé cómo ayudarlo. Cuando solucionamos uno, nos encontramos con otro…