Madre mía, vaya sinvergüenza macho, y todavía lo contarás riéndote. Yo fui a un restaurante y me encontré un gusano en la ensalada (porque la echuga la lavarian a prisa) y la camarera me lo quiso cambiar amablemente o invitarme al plato pero yo cogí, lo tiré y me comí la parte que no tenía nada mirando todo bien obviamente y ya, enserio es un mal trago para los pobres trabajadores, y si hubiera pasado de verdad tampoco es plan de montar un pollo, enfin cada día la gente es más idiota