Dile que el que sólo piensa en el dinero es él, que te está condenando a una vida miserable sólo porque piensa que así heredará en el futuro, vamos, que te está pidiendo que te sacrifiques para que él se llene el bolsillo.
Yo saldría de ahí y buscaría un abogado laboralista que te ayude a reclamar el dinero. ¿Tus padres no dicen nada? Desde fuera está bastante claro que a esa familia le importas un pimiento.
Aprende la lección y no vuelvas a renunciar a tu independencia económica por nada ni por nadie.