Sí, está en tu cerebro. Los complejos están en lo que nos han metido en la cabeza. Tus hombros son estupendos y seguro que con coleta estás divina (y mucho más cómoda) con el pelo rizado, liso u ondulado. Todas tenemos complejos, es inevitable… pero no pueden dominar nuestras vidas. Tienes que trabajar en sacar la mejor parte de ti misma, verte lo mejor posible para empezar a amar supuestas imperfecciones. Es un proceso complejo pero compensa un montón.
¡Fuerza, querida!