Con hijos en custodia compartida sí que hay tiempo para un café, ir a cenar, salir a tomar unos vinos o ir a hacer deporte.
La gente con hijos tiene una vida.
Depende también de los horarios de trabajo y de las ganas de quedar, claro.
Quizá te propone la ruta con tanta antelación porque eso necesita una planificación.