Hola, aquí viene la rancia que te dice lo que no quieres oír pero… llamemos a las cosas por su nombre.
Ni tan siquiera habéis hablado, así no se enamora uno.
Las miradas, por lo que parece, están en tu cabeza. Cuando alguien te abre la puerta de un lugar suele ser porque es educado, no para mirarte el culo (no sé quién te ha metido eso en la cabeza, por dios).
Por tu relato me imagino que eres joven y tienes muy poquita experiencia, pero de verdad, no merece la pena obsesionarse con cosas que ni tan siquiera han pasado en la vida real. Vive, busca gente que te corresponda y con la que tengas historias de verdad. Ánimo!