Creo que lo lógico y sensato a día de hoy es poner la casa a tu nombre.
Hay dos escenarios posibles:
– Estáis toda la vida juntos. En ese caso, la casa la vais a disfrutar los dos y dará igual a nombre de quién esté.
– En un momento dado lo dejáis. El dinero que tus padres han ahorrado con tanto esfuerzo se lo queda él.
Y, a día de hoy, por probabilidad, es más fácil que ocurra lo segundo.
Además, en cualquier caso, si él logra superar el complejo (que, por otro lado, tiene su parte entendible), él va a beneficiarse. Todos los años que viva en casa sin pagar alquiler, es dinero que se ahorra.