Creo que es absolutamente normal que después de una separación hagas tu vida y puedas tener nuevas relaciones, teniendo hijos o no, pero creo que te has precipitado demasiado metiendo a tu novio en vuestra casa. Después de una separación los hijos pueden sufrir, muchas veces es algo traumático para ellos. Creo que antes de haber metido a tu novio en casa habrías tenido que tener en cuenta los sentimientos y las emociones de tu hijo, hablar con él sobre el tema e incluso si no admite que tengas una nueva pareja llevarlo a terapia para que lo vea como algo normal e intentar poco a poco que tú nueva pareja y tu hijo se vayan conociendo. Si tu hijo no aceptara a tu nueva pareja pues lo dicho, la terapia no viene nada mal en estos casos. Seguro que con paciencia, mucho amor y comprensión poco a poco tú hijo se iría haciendo a la idea y todo hubiera sido más fácil. Has metido en su casa a un extraño para él que encima llega imponiendo sus normas y queriendo hacer las cosas a su manera, pues mal mal. Creo que lo mejor es que cada uno viva en su casa y cuando tu hijo se sienta más cómodo con él ya decidir si vivir juntos o no, aunque también te digo que tu pareja me parece un hombre bastante inmaduro.