Bueno, es doloroso .
La pérdida de una buena amistad , y más si es por solo una de las partes deja un gran vacío.
Pero la vida es así. Nos lleva y nos trae a diferentes lugares y diferentes personas.
Las necesidades emocionales cambian.
Todos los que nos acompañan en la vida entran y salen y no podemos ni llamarlos ni retenerlo. Sólo podemos disfrutar de su compañía mientras nos acompañan y recordarlos con cariño cuando por cualquier circunstancia dejan de hacerlo.
Ahora toca disfrutar de tu familia, y desear que la vida te traiga nuevas amistades profundas aunque sean efimeras