Hola,
Hace tiempo que sigo WLS pero esta es la primera vez que escribo algo. Quería decirte que no estás sola, yo también sufrí abusos de un familiar cercano. Lo voy a decir bien claro, en mi caso era mi padre. También algún abuso físico (muy ocasional) y psicológicamente sí que me destrozó. El peor abuso sexual, y creo que fue el último, fue cuando tenía 13 años. Le dije a la cara que me daba asco. Creo que eso le hizo darse cuenta de lo que estaba haciendo (para él todo eran «juegos» y «bromas») y que empezó a verme como un peligro. Sinceramente creo que él quería que yo misma me hiciera desaparecer. Todos los días sin excepción me llamaba «mierda, desgraciada, inútil, imbécil…». Me humillaba, no me dejaba tener amigos, siempre encontraba algo negativo en todo lo que hacía… Todos-los-días. Me pasé dos años de mi adolescencia pensando en suicidarme casi a diario. A los 16 una noche me dio un ataque (no estoy segura si fue una reacción alérgica o un ataque de pánico) y no podía respirar. Era de madrugada y todos dormían menos él y yo. Creí que iba a morir, cada vez entraba menos aire en mis pulmones. Él solo me miraba asfixiándome sin hacer nada, serio, implacable, y se negó a llevarme al hospital. También se negaban a llevarme a un psicólogo por mucho que yo lo suplicara (yo creía que estaba loca porque no sabía qué me pasaba). Muchos años después entendí por qué me negaba ayuda: por miedo a que yo hablara de lo que pasaba en casa. Porque vamos, llego a contarlo y les quitan mi custodia seguro. Lo peor de todo fue que cuando le expliqué a mi madre lo de los abusos sexuales, yo tenía entonces 18 (porque como en tu caso, lo «olvidé» durante años), en vez de defenderme a mí lo defendió a él. A mis treinta y largos ahora lo saben también mi hermana y la abuela que me queda viva, y todos sin excepción me llaman desagradecida, mentirosa, inhumana y un sinfín de perlas varias. En resumen, que la mala soy yo. ¡Y los abusos psicológicos los han presenciado! Pero dicen que soy yo que no obedezco, que soy contestona, y que no le tengo respeto a mi padre. Familia tóxica de manual que prefieren esconder los problemas antes que socorrer si eso implica romper su ideal de «familia respetable». Me siento totalmente huérfana, desconectada emocionalmente de todos ellos. Yo no tengo la culpa de que él sea pederasta. Al menos por algún motivo siempre tuve muy claro que yo no había hecho nada malo y que no me merecía tanto sufrimiento. Creo que eso fue lo que me salvó.
En mi caso el tema sexo horrible también. No podía soportar que ningún tío me tocara por nada, ni la típica mano colega en el hombro para preguntarme ¿qué tal estás?. Me tensaba totalmente y quería salir corriendo. Para superar algo así se necesita ayuda profesional, sin duda. Así que igual que te han comentado más arriba te recomiendo que la busques.
Es muy duro haber vivido algo así. No se lo deseo ni a mi peor enemigo. Por desgracia es un tema del que debería hablarse más porque las estadísticas de casos son escalofriantes. Mucha suerte y sigue adelante. Va a ser difícil, pero vale y mucho la pena intentarlo.