En vez de un colchón puedes comprarte un tupper. Son colchones finitos que se ponen sobre los viejos para «salir del paso» , parece que funcionan muy bien. Son mucho más baratos y si no los vuelves a usar, son fáciles de almacenar. Son muy cómodos, así que puedes insinuarle que te has comprado el super invento y ahora duermes mejor que nunca, que vaya descubrimiento. Y a ver qué pasa