También puedes intentar usar la asertividad extrema para que se ponga él mismo en evidencia:
¿Por qué me preguntas eso? ¿Qué quieres decir exactamente? Etc. Con cara de póker, sin alterarte.
Que se explique. A ver si hay huevos de llamarte vaga a la cara o la gilipollez que tenga en la cabeza. Que lo diga en alto y deje de insinuar tonterias sobre cosas que no le incumben.
Si es capaz de contestar (y ser un grosero total) entonces ya le comentas que el médico sabrá más que él con sus cuñadeces o lo que quieras.