Yo de ti pasaría olímpicamente de el. Una persona así no merece que gasten ni un minuto de su tiempo en el. Así que le das con la puerta en los morros y si te pide explicaciones, dáselas, pero no se las pintes suaves, si no dile como te has sentido, y si no lo entiende, da igual. De un gran gilipollas te habrás librado.