Tener un segundo hijo significa 3 ó 4 veces más carga de todo. Requiere el mismo espacio y atención que el primer hijo. Sólo que los papás y mamás no tenemos ese doble de tiempo, ni de paciencia, ni de recursos emocionales. No estoy sola con esta apreciación. Si yo lo hubiese sabido… Hmmm. No hay formula mágica. Prepárate para estar aún más cansados