Vamos a ver, el lavavajillas si es un lujo porque es prescindible. Tengo un hijo de 4 y otro de dos, el pequeño aún no va a guardería y lo cuido todo el día, trabajo desde casa como freelance con la suerte de que puedo elegir mi horario y carga de trabajo (pero si no curro no ingreso) y mi pareja tiene jornada partida así que sale muy tarde, por tanto durante la semana me ocupo yo de las labores domésticas diarias, como fregar los platos. No tengo lavavajillas y sobrevivo. Poder, se puede. Eso soy yo, cada uno es diferente con capacidades diferentes y circunstancias diferentes, pero un lujo es.
Dicho esto, me parece que sí hay un problema, pero no me parece que el problema sea el lavavajillas. No se si la excedencia es para cuidar a los hijos porque no lo dices, pero entiendo en todo caso que es una excedencia cogida de mutuo acuerdo con tu marido. En ese caso, el dinero que entra en casa es de los dos y entre los dos se decide en qué se gasta. Hablas como si el dinero fuese de el y el tomara solo las decisiones. Asi que donde está el problema es en vuestra relación. Habladlo y entender que o sois un equipo, o no sois, y las decisiones se toman juntos en base a las necesidades y posibilidades de todos los miembros de la familia