Todo el mundo tiene su parte de razón. Pero a mí modo de ver, que mis hijos tienen 3 y 9 años, si primamos el interés del menor, el de mi hija mayor sería la de estar fresquita y pasándolo bien, pero el del pequeño… Es el de estar con su familia da igual dónde. Un niño de dos años aún está en su etapa de bebé y dejando de serlo, no es para nada lo mismo. Para un ejemplo, el mío lo hemos pasado la semana pasada a su cuarto y no hay noche que no se levante gritando, como si lo hubieran abandonado en medio del monte. Y de esto hablamos en su propia casa con sus propios juguetes y durmiendo con su hermana… Los cambios para ellos son duros y no hay que tomarlos tan a la ligera. Para un niño un día separado de su madre se hace una eternidad, y más si nunca se había hecho y de golpe se lo llevan a kilómetros