Me identifico muchísimo y también estoy cansada de la gente hipócrita que dice interesarse más por el cerebro que por el físico y al final es mentira. Camino de los 45 y debido a una enfermedad crónica he comenzado a querer más a mi cuerpo porque ha sido mi compañero de batallad, pero hay días que no puedo ni verme al espejo y en los que siento que no merezco ser querida y menos deseada.