Si puedes, vete a otro piso porque ya son ganas de tocar las narices y cuando no sea una cosa, será otra.
Yo tampoco plancho la ropa porque la tiendo bien y no me hace falta. No tiene nada que ver con ser más o menos aseado, de hecho me parece de ser más aseado el saber tender que dejarlo todo hecho una bola y luego planchar hasta las bragas.