Voy hacer un poco de abogado del diablo, todas estáis diciendo que el recién nacido tiene más madurez que ella y me da la sensación que pocas os habéis parado a pensar cuanto tardas realmente en elegir el nombre para tu bebé. Empiezas con los que te gustan, pero que no sean repetidos y después con los de… así no, que se llama fulanito y me cae «no muy bien».
Yo creo que fue una desfachatez por parte de la madre reciente y por eso no quería decir nada durante el embarazo y lo que más me sorprende es que ni siquiera su pareja le hubiera dicho nada.
Quizás yo no me enfadaría, pero sí que estaría tremendamente molesta por ese gesto que sí que denota tener poca personalidad. De todas formas no le llamaría al bebé Pepe, porque él al final de cuentas no tiene la culpa de nada. Bastante va a tener que aguantar con el entorno tan enrarecido en el que ha nacido.