La perversión está en los ojos del que mira.
Es lo único que puedo contestarte, porque me he quedado flipada con que te escandalices de vez niños pequeños desnudos en la piscina o en la playa, cuando así se ha hecho toda la vida… a ver si te crees que por cubrirlos con un bañador, ya nadie los va a mirar con esos ojos ni va a tener ideas libidinosas… en fin, que son niños, también tienen derecho a disfrutar de su infancia… no podemos meterlos en una caja y cerrar con llave, para que nadie los mire.